Valle del Jerte: una historia entre cerezos

El Valle del Jerte pertenece a Extremadura y está considerado Bien de Interés Cultural desde 1973. Se encuentra en uno de los mejores enclaves españoles para el turismo rural ya que combina naturaleza, cultura, gastronomía, deporte y, en general, buen tiempo. La actividad rural en esta zona sigue siendo muy importante.

A pesar de que actualmente el valle está conformado por once municipios, han sido varias las poblaciones que han ido desapareciendo a lo largo de la historia hasta nuestros días debido al fenómeno de despoblación producido por la migración del campo a la ciudad. Aún así, todavía podemos disfrutar de muchas de las antiguas tradiciones del valle gracias, en parte, a la celebración de la fiesta del Cerezo en Flor en la que toda la comarca se vuelca en organizar actividades y jornadas en torno a su principal actividad económica: la comercialización de cerezas y picotas.

De hecho, la misma oficina de Turismo del Valle del Jerte está haciendo una labor enorme para atraer al turista interesado y mantiene su web actualizada con actividades para todo el año. Especialmente, las épocas con mayor actividad son las que coinciden con sus tres eventos más importantes:

La Otoñada

jerte otoñal herfst

Entre los meses de noviembre y diciembre, coincidiendo con el esplendor del otoño, se organizan en el valle numerosas actividades culturales y jornadas gastronómicas. La excusa principal es el espectáculo visual que ofrece esta zona del norte de Extremadura; gracias a su río, cambios de altitud y temperatura, gargantas, cascadas y variedad de flora, los colores que tiñen el valle son tan diversos y vivos como los de un cuadro de Van Gogh.

El Cerezo en Flor

Sin duda, una de las mejores épocas para visitar el Valle del Jerte. Entre finales de marzo y principios de abril se produce la floración de los cerezos, actividad principal de la zona, y suele durar en torno a 10 días. Lo más espectacular es ver el conjunto como un manto floreado; a diferencia de la flor rosa japonesa, la flor del cerezo que encontramos en el Valle del Jerte es blanca y de aspecto liviano si se mira de lejos, como en un cuadro impresionista.

La Cerecera

Tras la festividad del Cerezo en Flor, llega la época de la recolección de la cereza y la picota, que comienza a finales de abril y acaba en julio. Desde turismo del Valle del Jerte recomiendan visitar este acontecimiento entre mayo y junio, siendo en junio cuando podremos encontrar mayor variedad de cerezas. Durante la Cerecera, no solo podemos disfrutar del ritual de la recolección, sino también de un montón de actividades como las aclamadas ferias de degustación de cerezas y picotas y visitas guiadas a las cooperativas del Valle.

El Valle del Jerte ha supuesto históricamente un lugar estratégico para las distintas culturas. Su nombre se lo debe al río Jerte, que proviene del árabe “Xerit” cuyo significado se debate entre “río angosto” y “río cristalino”. Aunque en tiempos de Alfonso VIII de Castilla el valle recibía el nombre de Valle de Plasencia. Esto se debe a que este rey castellano fundó Plasencia para asegurarse el dominio tanto del actual Valle del Jerte como de Gredos, ambas zonas conocidas por su riqueza agrícola.