Qué comer (y devorar) en los Valles Pasiegos

Sin haber puesto un pie en los Valles Pasiegos, si te preguntáramos sobre la gastronomía típica de la zona seguramente mencionarías las quesadas y los sobaos pasiegos. Y es que, aunque es cierto que la alta producción de leche de la zona hacen posible que estos dulces sean conocidos en el mundo entero, la gastronomía pasiega va mucho más allá de estas delicias suaves y esponjosas.

Los platos más famosos se caracterizan por sus recetas contundentes, destacando las ricas carnes autóctonas, el pescado de río, legumbres y frutos de la tierra. La cuchara es el instrumento perfecto para degustar esta explosión de sabores únicos y tradicionales con gran carga histórica. Te recomendamos que, si todavía no has comido, ¡sigas leyendo durante el postre!

Cocido Pasiego

Un verdadero plato de cuchara no apto para estómagos cerrados. Posiblemente habrás oído hablar del cocido montañés, común en toda la comunidad cántabra. Pero el cocido pasiego introduce un cambio clave respecto a su homólogo montañés: sustituye la carne de vaca por la de oveja y la sopa incluye pan. El ritual de degustación no es muy distinto al resto de cocidos: primero se come la sopa, luego los garbanzos con la verdura y por último la carne. Se trata de un plato bastante calórico por lo que es mucho mejor reservarlo para después de una larga caminata.

Olla de Carros

Otro plato de cuchara con una elaboración muy sencilla que tiene como protagonista una de las legumbres más típicas de la zona: la alubia roja. A esta buena base de legumbres le acompaña carne de cerdo.

Patatas al estilo Puente Viesgo

Tu parada en Puente Viesgo es casi obligatoria ya que se trata de uno de los municipios más turísticos de la zona gracias a sus cuevas prehistóricas aledañas. Será entonces el momento perfecto para degustar este típico y delicioso plato. Las patatas y el chorizo son los verdaderos protagonistas, aunque también incluye una buena cantidad de tomate, puerros, ajos y aceite de oliva para hacer la base de la receta. Su presentación en cazuela de barro lo hace todavía más auténtico ¡e incluso parece que hasta sepa mejor!

Trucha al Papillote

Si prefieres dejar los platos de carne a un lado te proponemos ahora un plato cuyo origen se encuentra en el río Pisueña. Gracias a la existencia de este río y a las piscifactorías de la zona podemos disfrutar de la deliciosa trucha autóctona. Este potente pescado de río ofrece un sinfín de posibilidades, incluso bastaría con cocinarlo al horno. Pero resulta muy interesante prepararlo junto a algunas hortalizas de la zona, como el puerro y la zanahoria, para sacarle el máximo partido a su sabor.

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Arándanos

La producción de este fruto está viviendo una época dorada en toda la cornisa cantábrica. En concreto, en los Valles Pasiegos está proliferando el cultivo de arándanos ecológicos, manteniendo todo su sabor auténtico y propiedades. 
Tal ha sido la incursión de este fruto en la gastronomía pasiega que ya encontramos sobaos rellenos de arándanos. ¿Puede haber una fusión más perfecta?
Además, si quieres vivir una experiencia completa te recomendamos que contactes con La Pizpireta, una pequeña explotación que cultiva pequeños frutos de manera ecológica y que ahora ofrecen visitas para grupos en las que podrás recoger tú mismo los arándanos.

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Quesadas y sobaos pasiegos

Los ingredientes de estos dos manjares típicos son bien simples: mantequilla, huevos, harina y leche en el caso de la quesada. Es difícil que durante tu visita a los Valles Pasiegos no te encuentres con posadas, tiendas, pastelerías, etc que no dispongan de estas delicias dulces.
Pero si de verdad quieres hacerte la boca agua te recomendamos que visites directamente a los pequeños productos, generalmente empresas que conservan su estructura familiar y artesanal. Este es el caso de El Andral en el pueblo de Selaya, un obrador que además cuenta con su propia granja de producción lechera, lo que asegura la máxima calidad de la materia prima.

Claramente, una de las formas más auténticas de disfrutar de los Valles Pasiegos es saborear sus deliciosos productos locales, mientras completas tu experiencia rural en cualquiera de sus encantadoras casas rurales.