Descripción

Protegida por la Sierra de Gredos, Chozos de Tejea es una magnífica casa de campo localizada en pleno Valle del Tiétar, en las cercanías de El Raso. Esta zona es privilegiada por su cercanía tanto a la sierra como a la Comarca de la Vera, y es conocida por un benigno microclima que hace que los inviernos sean suaves y los veranos frescos.

La casa Chozos de Tejea es una amplia construcción de estilo rústico tradicional, en la que destacan la presencia de la madera y los suelos de baldosa de barro, que le otorgan un carácter cálido y acogedor. La casa acoge hasta 14 personas, distribuidas de la siguiente manera: seis habitaciones dobles, dos de ellas con cama de matrimonio y otras cuatro con dos camas individuales cada una; y la posibilidad de añadir dos camas supletorias. Todas las habitaciones dobles tienen baño completo en suite, y una cuidada decoración de estilo rústico y con mucha atención al detalle: cabeceros de hierro forjado o de madera, iluminación de ambiente, tejidos naturales, etc.

Construida en dos plantas, en la planta baja se encuentra la estancia principal de la casa, una gran sala comedor de 43 m2 con mesas y sillas de madera, y una gran chimenea de obra frente a la que sentarse a charlar, descansar, leer un libro... En esta planta también se encuentran la despensa y cocina, muy amplia, con isla central y decorada con un estilo rústico muy coqueto en la que pasar divertidos momentos cocinando entre todos o para todos. En la primera planta se encuentran las habitaciones y otro salón independiente con juegos de mesa, una biblioteca especializada en ornitología, televisión y cómodos sofas. Todas las estancias de la casa tienen aire acondicionado y hay calefacción central en toda la casa. 

Frente a la entrada de la casa hay un porche, y alrededor se entiende una cuidada finca vallada de 2000 m2, con césped y zonas ajardinadas con pinos, jaras, robles, y otras plantas con flores. En un lado de la casa hay una amplia zona aterrazada con barbacoa, en la que disfrutar de las comidas, sobremesas o cenas al aire libre en los días cálidos.

Sin duda una magnífica casa de campo en la que pasar unos divertidos e inolvidables días en familia o con tu grupo de amigos, en el privilegiado entorno de Gredos, con una inmensa riqueza natural, cultural y gastronómica.

Características

General

  • Aire acondicionado
  • Con Internet
  • Orientación sur

Características

  • Tipo de alojamiento: Casa de campo
  • Cantidad de personas (mínimo): 1
  • Cantidad de personas (máximo): 14
  • Cantidad de habitaciones: 7
  • Cantidad de baños: 7
  • Cantidad de plantas: 2
  • Hora de llegada: 15:00
  • Hora de salida: 10:00

Bienestar

  • Piscina privada
  • Piscina compartida

Instalaciones de exterior

  • Balcón
  • Barbacoa
  • Luces exteriores
  • Plaza(s) de aparcamiento
  • Patio
  • Muebles de patio
  • Jardín
  • Mobiliario de jardín

Audio/Internet

  • Reproductor de DVD
  • TV
  • WIFI

Juegos

  • Juegos de mesa
  • Libros
  • DVD

Privacidad

  • Privacidad

Calefacción

  • Calefacción eléctrica
  • Chimenea

Enseres domésticos

  • Lavadora

Mapa y alrededores

El Raso

El Raso es una aldea perteneciente al municipio de Candeleda que se congrega como núcleo de población en el año 1934, formándose a raíz de las preexistentes poblaciones diseminadas por la vertiente sur de Gredos. Estos eran pastores cabreros provenientes de localidades cercanas como El Arenal o Guisando que, habiendo sido éstas repobladas de extensos pinares, debían desplazarse en busca de nuevos pastos para su actividad ganadera. Originalmente se establecieron en el lugar de la actual población unas escuelas para los hijos de los pastores, y poco a poco se istalaron en nuevas casas familiares.

Sin embargo, El Raso también había sido el lugar elegido para establecerse por los pobladores de la ladera sur de Gredos hace más de dos mil años, en este caso los vettones. El Castro del Raso fue una fortificación de la Edad del Hierro en un lugarestratégico sobre la Garganta de Alardos, desde donde se controlaba el territorio y se defendían de las incursiones romanas. Finalmente cayó y quedó deshabitado, pero afortunadamente quedaron los impresionantes restos arqueológicos que hoy podemos visitar.